domingo, 1 de mayo de 2011

Bélgica

Aprovechando los vuelos lowcost que hay en Europa, por solo 20 euros compré el pasaje de ida y vuelta hasta Bruselas. Lo molesto de estas aerolíneas, es su metodología de equipaje. Permiten solo un bolso de mano que no sobrepase los 10 kg, pero es en serio. Cualquier exceso, de medida o de peso, te lo cobran y seguramente te salga más de lo que se paga por el pasaje mismo.
Por suerte a la ida, mi valija pesaba 9.8 kg, con la gota de sudor en la frente, pude viajar (luego me di cuenta que a valija no entraba en las medidas que pretendían, por suerte no me hicieron probar si era apta). Al llegar al aeropuerto de Charleroi, tuve que tomar un micro hacia el centro de la ciudad. Tras una hora, en gare du midi, debía tomar el metro, pero lo evité y tomé un taxi.
Es una ciudad para recorrerla toda, desde el centro histórico, hasta el parlamento europeo, el lugar donde se maneja toda la unión europea. Es muy importante políticamente la ciudad, por todos lados se ven edificios con la bandera de la unión.
En si, se recorre en un día toda la ciudad, porque no es muy grande, de todas maneras, cada plaza, edificio o chocolatería merece ser observada. Por suerte, las especialidades belgas son: las papas fritas, los waffle, el chocolate y la cerveza, mucha cerveza. En si, esa fue mi dieta durante los 5 días que estuve en Bélgica.
Uno de los días en el país del norte, me fui a Brujas, la “Venecia del norte”. Es una Venecia en escala chica, pero igual de bonita. Todas las construcciones mantienen el mismo estilo, edificios de 1600 rodean la plaza principal. Con muchos canales que atraviesan la ciudad, y calles de adoquines. No conozco Ámsterdam, pero dicen que es muy parecida, solo que sin zona roja.
En esos pocos días, logre probar mas de 20 cervezas belgas distintas. No soy un gran entendido en el tema, pero logre darme cuenta que su calidad es muy superior a las sudamericanas. La de la foto llamada "Delirium Tremens" fue la que mas me gustó, hasta me traje una botella a la Argentina.

martes, 29 de marzo de 2011

Italia I


La primera media hora en Italia fue bastante tranquila por suerte. Tenía los horarios de los trenes para llegar hasta Ancona, ciudad de donde es originaria mi familia. Supuestamente, tenia el tiempo suficiente para hacerlo “tranquilo”. Las cuentas me fallaron. Primero tomé un tren del aeropuerto hasta Roma termini, ahí debía hacer un cambio de tren, para tomarme el que iba hasta Ancona. Debía tener unos 20 minutos, en cambio tuve 5. Fallé en calcular cuanto podía tardar, tuve que correr aproximadamente un kilómetro con una mochila pesada al hombro y una valija de una veintena de kilos, por suerte mi estado físico era bueno en ese momento, ahora, al fin del viaje no puedo decir lo mismo. Por suerte, llegué al tren, y salió a los 20 segundos.
El viaje duró unas 4 horas, en cruzar hasta el adriático. En Ancona me hospedé en la casa de mis tíos, con mis amados primos que no veía hace varios años. A partir de ahora, este sería mi hogar base en Italia.
De a poco fui visitando a todos los familiares que tengo por allí. Con uno de ellos tuve la suerte de irme a esquiar un día a Rocarasso. Un centro pequeño, para los que son los centros de esquí en Europa. A unas dos horas de Ancona en auto (nada). En pleno invierno, nos tocó una jornada primaveral para esquiar, unos 15 grados. Lo malo, fue que esa temperatura hizo que la nieve se ponga en un mal estado, pero para esquiar por primera vez en Europa, viene todo bien.
A la vuelta, recorrí varios pueblos de alrededor de Agugliano, donde estaba mi casa. Son todos muy parecidos, pueblos muy chicos, de pocas casas, rodeados por una muralla y un pequeño castillo en la cima del monte.
Pasada una semana, partí hacia mi próximo destino, Bélgica.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Hala Madrid!

Encarar un viaje de dos meses no es tarea fácil, más cuando se va solo. No me puedo quejar porque fue fácil la ida. Llegar varias horas antes a todo, facilita siempre las cosas. Viaje por aireuropa hacia Roma, con escala en Madrid, ahí me quede una semana. Me hospedé en la casa de mi amiga Irene, que había conocido 5 años atrás en Dubai.
La primera recomendación que me hicieron al llegar a Madrid, era ir a ver los tres museos de arte. La colección que tienen el Prado, el Thyssen y el Reina Sofía, es impresionante. Una vuelta rápida por ellos, no son menos de 3 o 4 horas. Tuve la suerte de recorrerlos a los 3, no se mucho de arte, esa es la verdad, pero no se puede ir a Madrid y evitar visitarlos; quedé enamorado de varias obras.
Algo que tampoco me podía faltar en Madrid, era visitar La Gran Vía, una gran avenida muy céntrica e importante. Una imagen típica de Madrid, muy pintoresca, para recorrer de día y mejor de noche.
La puerta del sol, de día y de noche es imperdible, es el verdadero centro de Madrid, donde se encuentra el kilómetro cero de España. Obligatoriamente se debe hacer una foto con el monumento del Oso y el Madroño, el símbolo de la ciudad. De allí todo está cerca, en metro o a pie se llega a todos lados. De allí a la Plaza mayor, Opera, el Castillo real, los jardines, la Catedral de la Almudena o cualquier museo a pocos minutos.
Estando allí, hay que frenar en el Museo del jamón, que a diferencia de los tres museos madrileños, en éste se puede comer. Un bocadillo de jamón ibérico, con una caña es lo típico a solo 2 euros.
Un párrafo aparte se merece el Parque del Retiro. Era un parque de los reyes hace tiempo, que luego se hizo público. Es demasiado grande, y justo en el medio de la ciudad, lugar de deportes, paseos, o simplemente para estar. Cuando viva en Madrid, ese va a ser el lugar por el que voy a salir a correr.
El monasterio de San Lorenzo del Escorial, ubicado a unos 40 kilómetros de la ciudad es espectacular. Con 2200 ventanas, y unos parques muy bonitos, fue un centro de cultura y religión muy importante en su época.
La ciudad de Toledo, a una hora del centro, desde las murallas, la entrada a la ciudad y las callejuelas por las que se camina tienen una mística peculiar. Ubicada en la cima de un cerro, en la época medieval habitaron en paz, españoles, moros y judíos entre las mismas murallas. Centro de cultura y admiración de muchos.
Siendo amante del fútbol, no podía pasar por madrid sin visitar uno de los mejores estadios del mundo. El Santiago Bernabeu, con 80.000 localidades, es imponente. Casa del Real Madrid, uno de los dos equipos más importantes de España. La visita al estadio esta totalmente pensada para el turismo, guiada por carteles, se puede ir hasta arriba de todo, también visitar el banco de suplentes y pisar el césped donde jugaron tantos buenos jugadores.
Después de una semana en Madrid, me despedí de Irene y de su familia que me hizo sentir como en mi propia casa, para seguir con mi viaje por Europa.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Miercoles 21



Primer día de nieve en la Hoya, Esquel.
A las 10 de la mañana ya estábamos subiendo en la cuádruple. Las nubes nos acompañaron hasta el mediodía, donde la luz plana no permitía disfrutar la nieve totalmente. La nieve estaba muy buena, ya que había nevado todo el día anterior.
En la primer bajada después del almuerzo, a Bruno se le rompió una de las fijaciones, y dejo de esquiar por ese día.
Por una de esas casualidades, en una de las veces que subí una aerosilla, me puse a hablar con una persona, que resulto ser el dueño de el local de deportes invernales mas grande de Esquel, y de un refugio que hay en la montaña. Él me facilito el contacto con una persona que le arreglo la fijata a mi hermano.
Este día se dio uno de los golpes mas cómicos que tuve en todas las vacaciones; esquiando por un caminito en el bosque, intente frenar agarrándome de un árbol, bastante grueso. Lo que sucedió fue que rompí el árbol, y se cayo completamente arriba mio, llenándome de nieve y corteza jaja. No muy doloroso, pero si bastante comico de ver.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Martes 20


Para ir al pueblo, nos tomamos el colectivo a las 9.30, por mas que el colectivo a esquel salia a las 14.00
Una de las mejores decisiones del viaje, comprar una docena de empanadas de carne para el viaje de dos horas. Nevó muchísimo, casi todo el dia.
Cuando llegamos a la termina, nos pusimos a averiguar sobre hostels, todavia no teníamos hospedaje. Decidimos ir a Planeta Hostel, el mas lejos del centro, pero que tenia lugar para los cinco días que íbamos a estar.
Dos españoles, una familia, un par de instructores y otros que estaban de vacaciones eran los huéspedes.
Apenas llegamos, fuimos al centro porque teníamos que arreglar la tabla de bruno, que tenia varios rayones en la base, bastante profundos. Ademas aprovechamos para hacer compras en la anónima. En la Bolsa del Ski nos aseguramos el transfer para la mañana siguiente.
A la noche, vimos una película con los españoles llamada "fuga de cerebros", que en españa era bastante conocida.

Lunes 19


3° a la mañana no es frío en esta época del año. Este día fue de descanso ademas, amaneció muy feo.
A media mañana nos fuimos a la cabaña de mis tíos, hoy empezamos a averiguar sobre esquel, todavia no teniamos muy claro ni cuando, cuanto ni a donde ibamos a hospedarnos.
Decidimos partir al día siguiente (asi de espontáneos somos). Tuvimos que preparar nuestro ENORME bolso verde.
Dejamos todo preparado porque el martes nos ibamos a la mañana.